Historias: Ford Motor en Argentina

Tuesday - 05/05/2020 15:45
Origenes de Ford, los primeros autos importados hasta el ford v8
los autos ensamblados
Los autos fabricados por Ford en Argentina: Falcon taunus, escort Galaxy, orion, mondeo
Historias: Ford Motor en Argentina

Algo de historia

Cuenta una anécdota que Marín y Castex, tras recibir el auto Ford importado, decidieron conducirlo hasta la casa del último, pero desconociendo el sistema de lubricación del coche, fundieron una biela antes de llegar. Parece que el coche permaneció algún tiempo parado en un garaje de la Av. Alvear (hoy del Libertador), a la espera del repuesto correspondiente. Marín se convertiría luego en representante de la marca en Buenos Aires, donde aparentemente compartía la comercialización de los productos Ford con la ya mencionada Odell, Hijos y Cía.
Esta representación dual se mantuvo hasta 1913, quienes trajeron unos pocos modelos K y algunos N, R, S y, por supuesto, los primeros T. Pero ese año, el 31 de diciembre, se produjo una reunión de directorio de la Ford Motor Company (en la sede de Highland Park) en la cual se resolvió instalar la segunda sucursal de la marca fuera de los Estados Unidos, además de la ya fundada en Manchester, Inglaterra. El lugar elegido fue Buenos Aires, y, con la firma de los señores Henry Ford, H. H. Rackjam y James Couzens, se otorgó un poder especial al Sr. Ellis Houston Hampton para llevar adelante esta importante operación.
El enviado de Ford estableció su sede en la calle Lavalle 1766, donde se comenzaron a exhibir los primero Ford T traídos oficialmente, uno de los cuales fue adquirido por Victorino de la Plaza. La fama del modelo se consolidó rápidamente y la cantidad de pedidos creció al punto de tener que entrar en una lista de espera que llegaba a los 10 meses.
En los tres primeros años de operación de la representación local de Ford se vendieron nada menos que 3.549 vehículos, una cifra que llevó a ampliar las instalaciones en 1917, con la adquisición de un inmueble en la calle Perú 752, donde comenzaron a armarse algunos coches. Otros dos galpones, en Paseo Colón 430 y Tacuarí 1274, se agregaron poco después. Los chasis recibían el motor, caja, dirección, frenos y ruedas en la calle Perú, desde donde eran trasladados andando hasta Paseo Colón, donde recibían la carrocería.
Asimismo, en una reunión de directorio llevada a cabo en Deaborn, el 1 de mayo de 1917, se autorizó a la filiar argentina a invertir 240.000 dólares en la adquisición de los terrenos que fueran necesarios para instalar una planta capaz de abastecer la creciente demanda. Parte de esta cifra fue invertida en la compra de dos manzanas de terreno en el barrio de la Boca, delimitadas por las calles Wenceslao Villafañe, Gaboto, Aristóbulo del Valle y Pedro de Mendoza. Allí comenzó de inmediato la construcción de instalaciones para albergar las máquinas y los depósitos.
La nueva planta, con 400 trabajadores, entre operarios y administrativos, comenzó a operar en 1922 con el armado de los Ford T, producción que era comercializada por los 285 concesionarios que por entonces poseía la marca en todo el país.
En los años siguientes, la compañía llevó el número de empleados a 1.500, ampliándose las operaciones con la fabricación de un chasis para camión volcador y la comercialización de tractores Fordson, modificados para poder emplear kerosén como combustible (aunque un tanque especial proveía la nafta para el arranque).
Para 1926, gracias a la paulatina nacionalización del producto y a la utilización de un barco de la propia compañía (lo que permitía reducir el flete), un Ford T costaba en la Argentina lo mismo que en su país de origen, 290 dólares. Pero este modelo estaba ya en sus últimos años. En febrero de 1928, arribaron al puerto de Buenos Aires los primeros Ford A, modelo que rápidamente pasó a ocupar un lugar en la planta de armado de la Boca. El primer modelo A localmente armado fue presentado en el Palais de Glace, siendo anunciado como “el Ford número 100.000 armado en la Argentina”. Pero más allá del sentido publicitario de la cifra, lo cierto era que hacia 1929, la cantidad de Ford armados en el país alcanzaba las 67.000 unidades. Desgraciadamente, el colapso de la bolsa de Wall Street, y la consiguiente crisis mundial, hizo que las ventas se retrajeran notablemente. Para 1932, éstas apenas alcanzaban las 5.000 unidades.
Ford a

Pero de ahí en adelante la situación fue mejorando. En el Salón del Automóvil de ese mismo año, realizado en las instalaciones abandonadas de Obras Sanitaria de Recoleta (hoy Museo de Bellas Artes), fue presentado un chasis pelado con un motor V8 de 3.622 cm³ y 65 HP, para anunciar la importación de un nuevo modelo impulsado con esta planta motriz.
El éxito fue tal que en 1934 el coche, que era capaz de alcanzar la extraordinaria velocidad de 120 km/h, comenzó a ser armado localmente. Pero aún así la demanda era tan grande que debieron desviarse hacia aquí los coches enviados a Chile y Brasil. Pero pocos años después, el inicio de la Segunda Guerra Mundial paralizó la llegada de nuevos autos y el mercado local debió arreglarse con lo que ya tenía. La actividad de la planta de la Boca se redujo a terminar de armar algunas unidades con el remanente de parte y, durante los próximos años, a la comercialización de repuestos y accesorios.
a carencia de unidades nuevas hizo que algunos argentinos vieran en esto la posibilidad de un negocio. Uno de ellos fue Juan Orsi, cuya compañía se dedicó a poner cero kilómetro chasis y motores Ford que encontraba en el mercado de los usados, los cuales eran luego puestos en venta convertidos en lujosas rurales con laterales de madera al mejor estilo “woody”.

La post guerra

Pasada la guerra, los primeros autos de la marca en llegar a Buenos Aires no venían de los Estados Unidos, sino de Inglaterra, y eran una buena cantidad de Ford Prefect (4 cilindros y 30 HP) y algunos furgoncitos, ambos fabricados en la planta británica de Ford. Recién en abril de 1946 arribaron los primeros Ford americanos, que fueron publicitados señalándose que habían sido construidos “con los materiales que se usaron en la Guerra por lo que sus componentes de motor y de chasis son mucho más resistentes.” Poco después, retomó la actividad habitual la planta de la Boca.
Para mayo de 1947, las actividades de la compañía habían recuperado el ritmo febril de la preguerra y entonces apareció en diarios y revistas un aviso con el slogan que haría famosa a la marca: “Hay un Ford en su futuro”. Y el futuro continuó siendo favorable a la marca del óvalo, presentando cada año los mismos autos que se comercializaban en los Estados Unidos. Mientras tanto, desde la casa matriz se comenzaba a estudiar la posibilidad de ampliar el compromiso de la empresa con el país.
Pero no fue sino hasta 1959 que las condiciones estuvieron dadas. Tras un viaje del presidente Arturo Frondizi a los Estados Unidos, donde se entrevistó con Henry Ford II, presidente de la compañía, y una visita de éste a Buenos Aires, donde volvieron a encontrarse, Ford dispuso una inversión de 70 millones de dólares —la más importante realizada por la empresa hasta entonces fuera de su país— para instalar una planta que reemplazara la de la Boca donde se deberían producir camiones, utilitarios livianos, automóviles y motores. Paralelamente, el 10 de abril de 1959, el Poder Ejecutivo Nacional había firmado el decreto 4.246, por el que se autorizaban los planes de inversión de Ford.
Y para hacerlos efectivos fue nombrado Douglas B. Kiterman como nuevo presidente de Ford Motor Argentina.

Inicios de Ford motor Argentina

Rápidamente, Ford adquirió un terreno de 105 hectáreas en la localidad de General Pacheco, en el norte del Gran Buenos Aires, donde el 15 de enero de 1960 se colocó la piedra fundamental de la planta. Para septiembre de 1961 la planta ya estaba operable y empleaba a 4.000 personas. Se había construido además una pista de prueba de 1.300 metros con un 45 por ciento de pavimento de hormigón, 5 por ciento de rampas de acceso y cruces de vías, 5 por ciento de pavimento con pozos, 15 por ciento de empedrado y 35 por ciento de camino de tierra. Asimismo, las concesionarias exhibían ya el primer motor V8 producido localmente, y el gran campeón de la marca, Oscar Alfredo Galvez, publicitaba la nueva pick-up Ford F-100 a través de las páginas de diarios y revistas.
Mientras tanto, hacia fines de 1959, llegaron a Buenos Aires dos ejemplares del nuevo Ford Falcon, que comenzaba a producirse en los Estados Unidos. Habían llegado para que los ingenieros de Ford Motor Argentina los estudiara y dispusieran los cambios necesarios para adaptarlos a las carreteras argentinas.
 Sin embargo, no pudo ser peor esta primera incursión en el país del que sería uno de los coches más populares y prestigiosos: mientras recorrían Buenos Aires, los dos autos chocaron entre sí, quedando inservibles para cumplir la función para la que habían sido traídos.

Nuevos ejemplares llegaron poco después, y la primera serie de prototipos “argentinos” se fabricó en la planta de la Boca entre septiembre de 1961 y enero de 1962, y a fines de ese mismo mes fueron presentados oficialmente, primero con un acto en el teatro Maipo ante 400 representantes de los concesionarios, altas autoridades nacionales y periodistas especializados, luego con una cena en el Club Americano y finalmente con un espectáculo en el cine Gran Rex, en la Av. Corrientes 857, donde se llevó a cabo una narración musical en 11 cuadros titulada “Avant Premiere”, de la que participaron destacadas figuras del teatro, el cine y la televisión.
Todos estos eventos estuvieron encabezados por D. B. Kitterman, presidente de Ford Motor Argentina.
En 1987, Autolatina Argentina fue formada tras la fusión de Ford Motor Argentina y Volkswagen Argentina. Cada marca mantuvo su propia imagen corporativa, las estructuras de marketing y ventas, así como los concesionarios independientes y las tiendas de servicios

Produccion de Ford Motor Argentina

    Ford T ensamblado (1917–1925)
    Ford T manufacturado (1925–1928)
    Ford A (1928–1932)
    Ford V8 (1932–1942)
    Ford Falcon (1962–1991)8​
    Ford Fairlane (1969–1981)
    Ford Taunus (1974–1983)
    Ford Laser (1981–1983)
    Ford Sierra (1984–1993)
    Ford Escort (1987–2002)
    Ford Orion (1994–1997)
    Ford Galaxy (1992–1996)
    Ford Focus (1999–2019)

Ford v8

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ford falcon

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Ford taunus

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ford galaxy argentino

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.Fuentes: investigacion realizada por ar.geocities.com//cochesargentinos/
               wikipedia.org , archivos propios,

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